-
El Comité de Disciplina de la FIFA ha abierto un expediente a la Real Federación Española de Fútbol por los incidentes durante el partido que enfrentó a España y a Egipto en el estadio de Cornellá-El Prat. Según han anunciado en el comunicado, el máximo organismo del fútbol mundial ha iniciado «un procedimiento disciplinario» después de que la grada del RCDE Stadium se corease de manera repetida cánticos como «musulmán el que no bote» o se pitara el himno de Egipto. La RFEF se enfrenta a una posible multa económica y la obligación de portar pancartas contra el racismo y la xenofobia durante los próximos partidos, al menos, o si la FIFA considera que es de extrema gravedad lo sucedido puede derivar incluso en la prohibición de público en el próximo partido como local. El ente que preside Gianni Infantino tendrá en cuenta a la hora de castigar a la RFEF que, desde el primer momento, se intentó frenar las actitudes racistas de la grada. Tanto en boca de Rafael Louzán, presidente del ente español, como previamente en los videomarcadores se recordó que este tipo de comportamientos están totalmente prohibidos en el fútbol profesional. Louzán fue directo en su condena, que expresó de manera pública en las entrevistas televisadas. En los videomarcadores y por megafonía se leyó el mismo mensaje: «Se recuerda que la legislación vigente para la prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas». También el Gobierno, en boca de la ministra Mercedes Tolón, titular de Educación, Formación Profesional y Deportes, condenó «con la máxima firmeza los cánticos de carácter xenófobo y racista proferidos por un grupo de aficionados». Desde el fútbol, una de las voces más relevantes que se enfrentó frontalmente contra estos cánticos fue Lamine Yamal. La estrella del Barcelona y de la Selección profesa la religión musulmana y pidió respeto y lo calificó como «intolerable», además de advertir a quienes profirieron esos gritos que les deja «como ignorantes y racistas». Todo apunta a que el castigo que le impongan a la RFEF sea, por tanto, de menor calado del que le ha caído a otras federaciones, como Israel a la que le cayó una multa de 165.000 euros por no cumplir con el protocolo. Salvo máxima sorpresa, el caso se resolverá con una pena de 20.000 francos suizos (unos 22.000 euros) al tratarse de la primera vez que advierten a España de este tipo de comportamientos.
-
Nuevo capítulo esta temporada del serial que protagonizan Barcelona y Atlético de Madrid, en esta ocasión con trasfondo europeo. En clave rojiblanca, la principal novedad en la previa es la ausencia de Jan Oblak en la convocatoria ofrecida por Diego Simeone. El guardameta esloveno había regresado a los entrenamientos y todo hacía indicar que sería el portero titular en el Camp Nou, pero según ha comunicado el club colchonero, sigue recuperándose de su lesión, al igual que Johnny, Barrios y Giménez, que se incorpora a la lista de bajas debido a unas molestias que arrastra desde el partido de Liga del pasado sábado. En la convocatoria sí han entrado Pubill y Mendoza, los otros dos hombres que recuperaba Simeone en el primer entrenamiento de esta semana. El zaguero ha probado tanto de lateral derecho como de central, lo que podría significar que el Cholo podría apostar por poner a Marcos Llorente en el centro del campo. Mientras, los azulgranas reciben al Atlético (21.00 horas / Movistar+) con las imágenes aún recientes de Lamine Yamal abandonando contrariado el Metropolitano y sin haber celebrado el gol del triunfo, Robert Lewandowski mediante, en el último minuto del partido. Lejos de recriminar su actitud, Hansi Flick ha decidido arroparle justificando sus malas formas en la víspera de uno de los envites más importantes de lo que queda de curso. «Es un jugador fantástico que solo tiene 18 años y puede cometer errores. Le he dicho que siempre le protegeré», aseguró el técnico alemán, consciente de que la mejor manera de lograr un bien rendimiento es blindándole de las críticas. «Lo que tenemos que entender es que Lamine tiene 18 años y es un jugador increíble. Cuando ves los partidos otra vez, ves que hace cosas increíbles. Solo tiene 18 años. Se marchó de cinco jugadores y casi marcó. Se fue frustrado. Es emocional y eso es bueno. Yo lo apoyo. Va por el buen camino y le ayudamos a desarrollarse. Tenemos que cuidarle», añadió. Las imágenes, captadas por Dazn, fueron elocuentes. Muy molesto, Lamine se marchaba del campo y cuando Flick se le acercó para ver qué le pasaba, le negó la mano y le espetó: «Pregúntaselo a él», señalando a José Ramón de la Fuente (entrenador de porteros del primer equipo, con competencias tácticas en el staff). El delantero estaba molesto porque 'Dela' le recriminó un lanzamiento muy desviado a puerta en los últimos minutos en lugar de asociarse con otros compañeros. Yamal justificó su acción señalando muy molesto el marcador y el tiempo que quedaba, con el Barça empatando. Y acto seguido levantó el brazo derecho mostrando su descontento hacia De la Fuente, que era el único técnico que estaba dando instrucciones desde la banda. Su reacción y posterior comportamiento generaron ríos de tinta en la prensa y horas de radio y televisión. Según ha podido saber este diario el enfado de Lamine no fue más allá y Flick supo clamarle en el mismo vestuario del Metropolitano. Posteriormente, en el avión de regreso a la Ciudad Condal De la Fuente y el futbolista cerraron el tema, que consideraron que se había motivado por la tensión del momento, definitivamente. Joao Cancelo aseguró que la tempestad se había calmado pero confirmó la magnitud de la polémica al desvelar que su propia familia se había alertado: «Yo lo vi después. Mi hermano me envió un vídeo. No hablé con él sobre eso. Yo estaba muy eufórico y no lo vi. Creo que está todo resuelto. Este miércoles lo necesitamos y estará a un gran nivel».
-
La sala de lo Social de la Audiencia Nacional ha desestimado la demanda presentada por LaLiga contra la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) por el plante que los jugadores realizaron al inicio de los partidos de la jornada 9, en protesta por el proyecto que preveía celebrar el Villarreal-Barcelona en Miami, finalmente desechado. En su sentencia, la Audiencia rechaza que los paros de entre 10 y 15 segundos tras el pitido inicial constituyan una huelga ilegal, tal y como denunciaba LaLiga, sino una manifestación del derecho a la libertad de expresión, en conexión con la libertad sindical. El plante sirvió para protestar de forma simbólica por la decisión de LaLiga de celebrar el Villarreal-Barcelona de la jornada 17 en Miami sin que se hubiesen explicado bien todas las implicaciones de una decisión de ese calibre. Los capitanes acordaron la medida en una reunión previa a la jornada, y el paro se produjo en todos los partidos. LaLiga denunció el paro por haberse convocado sin cumplir los requisitos formales exigidos, y cifró la pérdida reputacional en 8,7 millones de euros. En un comunicado hecho público tras conocer la sentencia, el organismo presidido por Javier Tebas ha anunciado su intención de presentar un recurso ante el Tribunal Supremo. «La propia sentencia reconoce como hecho acreditado el impacto reputacional y económico generado, derivado de una acción colectiva que afectó directamente al normal desarrollo del producto audiovisual en un momento de máxima relevancia». Desde AFE se celebró la sentencia, y defendieron que la falta de transparencia por parte de la patronal fue decisiva para adoptar el plante. "La huelga no es la única medida de conflicto colectivo. No ha existido una alteración relevante de la relación laboral dada la escasa duración de la acción de los futbolistas y no hubo voluntad de parar la actividad empresarial, solo una limitación temporal".
-
Llega la hora de la verdad en la máxima competición europea. En esta ronda de cuartos de final, los equipos ya otean en el horizonte esas ansiadas semifinales. El primer paso es superar la barrera de los cuartos, en la que dos equipos españoles se miden entre sí. Son el Barcelona y el Atlético de Madrid, que van a rememorar el enfrentamiento que tuvo lugar en el año 2016, en esta misma ronda y que concluyó con la clasificación de los colchoneros. Esa edición, los de Simeone, llegaron hasta la final, que perdieron contra el Real Madrid. Precisamente, el club blanco se juega el pase contra su máximo rival en Europa, el Bayern Múnich , para el que muchos es el equipo más en forma esta temporada. Fuera de nuestro fútbol , la Champions tiene preparados dos grandes partidos en esta semana grande de fútbol. El que se disputa hoy, al mismo tiempo que el Madrid-Bayern, es el encuentro que enfrenta al Sporting Club de Portugal con el Arsenal de Arteta, en el estadio José Alvalade de Lisboa. El conjunto local llega tras eliminar en octavos a la revelación de esta edición, el Bodo Glimt. El pase se fraguó en un partido de vuelta al que llegaban con un resultado muy desfavorable tras caer por 3-0 en Noruega. El conjunto lisboeta culminó una épica remontada endosándole una manita al modesto combinado nórdico, que se vio superado por un escenario poco habitual para ellos y una atmósfera creada por los portugueses, que buscarán repetir en el día de hoy para sacar un buen resultado ante su rival. Los gunners se presentan en esta eliminatoria con muchas dudas. Aunque en Europa no han mostrado debilidades, haciendo notar su superioridad y consiguiendo un pleno de victorias en la fase liga que les permitió acabar como líderes indiscutibles. Este tramo final de temporada, el más importante, no están mostrando muchas garantías. Llegan tras quedar eliminados de las dos copas inglesas. Perdieron la final de la Carabao Cup ante el Manchester City y han quedado fuera de la FA Cup frente al Southampton. En la Premier League siguen como líderes, posición que llevan ocupando prácticamente toda la temporada. Sin embargo, no vienen de cosechar buenos resultados y eso ha permitido que su perseguidor, el City, les recorte puntos y ya les esté pisando los talones. Con el portero español Raya, sin el lesionado Mikel Merino y con el aliciente de la vuelta del ariete sueco Gyökeres a la que fue su casa la temporada pasada, llega el equipo inglés a una eliminatoria que no es tan dispar como parecía en un principio. El otro partido aparece como uno de los platos fuertes de estos cuartos de final. El París Saint Germain se mide al Liverpool. La ida se jugará en la jornada del miércoles, en el Parque de los Príncipes de París. El conjunto francés, dirigido por Luis Enrique, llega en una buena dinámica, remontando el vuelo tras un inicio de temporada complicado. Los parisinos no realizaron una buena fase liga y tuvieron que disputar los dieciseisavos, en los que eliminaron, con muchas dificultades, al Mónaco. En los octavos pasaron por encima de un Chelsea flojo. En la Ligue 1 se encuentra líderes, después de una temporada irregular, en la que ha perdido el liderato en varias ocasiones. El PSG se pone a punto para intentar revalidar el título conseguido el año pasado, que supuso la primera Champions de su historia. El Liverpool no levanta cabeza esta temporada y llega a la eliminatoria tras una mala consecución de resultados en liga, donde está peleando por acabar en puestos que den acceso a jugar Champions la próxima temporada y muy alejados de la lucha por el título, después de haber realizado un gran desembolso este verano, invirtiendo en grandes fichajes. En la fase liga, en cambio, consiguieron acabar en la tercera posición. La Champions League no entiende de rachas ni de dinámicas y estas próximas dos semanas los ocho mejores equipos de Europa buscarán continuar su camino hasta la final de Budapest, que se disputa en el Puskás Aréna el próximo 30 de mayo.
-
Olise, Luis Díaz y Harry Kane no serán las únicas amenazas del Madrid. En el renovado estadio blanco también aparecerá esta noche Lennart Karl, la joven promesa del Bayern que ha emergido esta temporada con solo 17 años (18 desde el pasado 22 de febrero) y que ya sabe lo que es jugar en el Santiago Bernabéu. En junio de 2018, cuando competía a nivel regional y en edad infantil con el Eintracht, tras unos primeros pasos con el modesto Viktoria Aschaffenburg, llegó a entrenar y disputar un partido en el feudo madridista. Según desveló hace tres meses el periodista Sebastian Leisgang, en el pódcast 'Und nun zum Sport', su paso por allí captó el interés del club blanco hasta el punto de llegar a negociar su fichaje por La Fábrica, algo que privadamente desmienten en el Real Madrid. Pero, fuera verdad o no, la realidad es que Karl ya pisó el Bernabéu hace ocho años, cuando aún su dentadura estaba mellada y ni se imaginaba lo que le iba a cambiar la vida en la temporada en la que se ha convertido en mayor de edad. Karl ya estuvo en la lista del Bayern del Mundial de Clubes del pasado año, pero ha sido este curso el que ha marcado un antes y un después en su incipiente carrera. A estas alturas de la temporada suma 36 partidos en los que ha anotado 9 goles y ha dado 7 asistencias, y, aunque no es titular indiscutible aún, es uno de los ojitos derechos de Kompany, que no ha tenido reparo alguno en darle el peso de la camiseta del Bayern a un niño que, hasta hace dos telediarios, era un desconocido. Al menos, a nivel internacional. Karl, al que en su país conocen como el «Lamine alemán» y que tiene muchas opciones de acudir con la absoluta al Mundial de Estados Unidos, no solo pasó por el Bernabéu en 2018, sino que, además, es un gran seguidor del Madrid. Tanto que en enero tuvo que pedir perdón públicamente cuando se filtraron unas palabras suyas en las que reconocía que su sueño era jugar en el equipo blanco: «Espero que quede entre nosotros. El Bayern es un club muy grande. Es un sueño jugar allí, pero algún día quiero ir al Real Madrid. Ese es mi club soñado, pero esto queda entre nosotros», dijo en una visita el pasado mes de enero a una de las peñas del equipo bávaro. Karl no sabía que ese encuentro estaba siendo grabado y, ni mucho menos, que se filtraría su reflexión. Al joven centrocampista le preguntaron en qué club le gustaría jugar, además del Bayern, y su sinceridad le costó una reprimenda de cierta parte de la afición cuando el vídeo se filtró por redes sociales, acusándole de traidor y rata, entre otras lindezas: «No lo dije con ninguna mala intención», se excusó el jugador tras viralizarse su respuesta. Un perdón que también tuvo que pedir al Bayern y que el club alemán aceptó con total naturalidad. Sobre todo porque fue el propio jugador el que dio el primer paso avisando al club de la tormenta que podía desatarse: «Lo tomé con calma. Al día siguiente del encuentro con esa peña, vino a vernos y nos dijo: «Creo que dije algo desagradable que podría malinterpretarse». Para nosotros, desde ese mismo momento el asunto está zanjado. Nunca fue un problema. Está rindiendo bien en el campo, se siente muy cómodo en el Bayern y sabe lo que tiene aquí. Eso es lo que cuenta», dijo entonces Max Eberl, director general del Bayern de Múnich. Y así ha sido. Su rol y su rendimiento han seguido yendo hacia arriba. De hecho, el pasado sábado un gol suyo culminó la agónica remontada en Friburgo. Un aviso de lo que le espera al Madrid esta noche, en la que será la segunda visita de Karl al Bernabéu.
-
El clásico de vuelta de los cuartos de final de la Champions femenina entre el Barcelona y el Real Madrid fue, como no podía ser otra manera, un nuevo y humillante varapalo para las blancas (6-0, después del 2-6 de la ida). Pero no parece que sea una preocupación para el club, porque tanto a Begoña Sanz como a Ana Rossell el asunto parece que les hace muchísima gracia. Corría el minuto 80 de la segunda parte del partido y el marcador ya reflejaba el que sería resultado final. El encuentro, además de ser uno de los más esperados de la Liga de Campeones, era el partido número 500 para Alexia Putellas, sustituida en ese momento para poder escuchar el homenaje y la sonora ovación que le regalaron los 60.007 espectadores que acudieron al Camp Nou. Justo entonces las cámaras enfocaron al palco ocupado por Sanz y Rossell. No sabemos qué comentaron entre ellas, pero debió ser graciosísimo, porque la primera empezó a desternillarse, sin poder contener la risa. ¿Qué le hacía tanta gracia a Begoña? Begoña Sanz era una representante institucional del Real Madrid en el palco de autoridades (a pesar de no ser directiva, es una alta ejecutiva: adjunta a la dirección general). Por eso, y por lo que estaba ocurriendo sobre el césped , no hay justificación digna posible para esas risas. A lo mejor Rossell (directora deportiva del Real Madrid) comentó lo que le dice a su entorno más cercano una y otra vez, «Begoña no tiene ni idea de fútbol», y a la mandataria blanca quizá le hizo gracia. La frase, que corre como la pólvora, no es solo un simple rumor de pasillo. Ha llegado incluso a la zona de cantera masculina de la Ciudad Deportiva Florentino Pérez, donde día tras día se insiste en lo mismo: «Lo que pasa en el femenino no se consentiría ni en el juvenil». A lo mejor las risas eran para «hacerse las rubias», expresión machista y casposa que utilizan a menudo las dos ejecutivas madridistas. Debe darle mucha risa a Begoña a quien, por cierto, la derrota no va a quitarle el sueño pues no va a alterar en nada su rutina. A quién no debería parecerle tan divertido el tema es a Rossell, pues los puestos que en breve sí pueden estar en el disparadero son el suyo propio y el de Pau Quesada. La escena en el palco, con Sanz riéndose a la vera de Rossell mientras la sección femenina del club sufría otra humillación ante el Barcelona transmite una preocupante desconexión con la gravedad del momento. En un club donde la máxima exigencia es bandera, ese tipo de actitud no solo resulta poco profesional sino que proyecta una lamentable imagen de falta de autocrítica y, lo que es más grave, de respeto hacia el equipo, la afición y hacia la propia institución. Y en una entidad de esa magnitud eso es inaceptable. Y, para rematar, faltaban las declaraciones de Pau Quesada (entrenador del Real Madrid femenino) tras el partido: «El margen que tengo para fichar a jugadoras mejores que las del Barça, por mucho dinero que me den, es pequeño. Hay una liga, la inglesa, que parece que está antes que nadie para firmar a los mejores talentos. Y, posiblemente, 10 de las mejores 20 futbolistas están en el Barça. Me va a costar encontrar una delantera mejor que Ewa Pajor». Pau parece olvidar que el fútbol es un deporte colectivo. No ha conseguido hacer un equipo que compita contra los grandes talentos individuales (que juegan de manera colectiva) del Barça. A pesar de ser un recién llegado a esto me gustaría preguntarle algo: si no puede fichar, ¿por qué tampoco es capaz de retener el talento? Porque el talento se va. Se fue Ohiane, se fue Olga Carmona, se fue Esther… A otras las echaron y las ningunearon, como a Asllani, Ivana o las Martas (Corredera y Cardona). A final de temporada saldrán Weir, Feller y Misa. Y habría que preguntar a Begoña y a Ana porque no se cerraron los fichajes de Damaris, Salma, Vicky, Ona o Lola Gallardo, jugadoras importantísimas, que estaban más que avanzados. Del primer partido oficial de la historia entre el Real Madrid y el Barcelona (3-10-2020), en el equipo titular blanco tan solo queda Misa. En el Barça, en cambio, continúan siendo titulares Mapi, Alexia, Hansen, Patri y, si no estuviera lesionada, Aitana. Es decir, prácticamente la mitad del once tipo. Gestión y planificación contra improvisación. Decisiones tomadas… pero no por razones deportivas. Esa es la diferencia, Pau. ¿Por qué ninguna de las siete jugadoras fichadas el verano pasado jugaron el pasado jueves? Porque el dinero se gasta. La inversión del club blanco le convirtió en el séptimo club del mundo que más pagó por traspasos el verano pasado. En esa lista, el Barça no está ni entre los 20 primeros. Por todo esto, quizá el cántico que se escuchó en el estadio del Barcelona, «¿Dónde está Florentino?», no debería quedar como una burla del rival, sino como una pregunta legítima dentro del propio Real Madrid. Ante este despropósito de gestión, el silencio desde arriba ya no es una opción. Es parte del problema.
-
Laporta arrasó en la elecciones, el equipo, aunque renqueante y alejado de actitudes sólidas, maduras, va ganando los partidos; pero la economía del club hace aguas por todas partes y el sábado el equipo no pudo hospedarse, como solía desde que Laporta regresó a la presidencia en 2021, en el hotel Intercontinental. Este hotel del paseo de la Castellana pertenece al grupo IHG Hotels & Resorts, y el edificio emblemático en el que opera es propiedad de fondos cataríes, específicamente Katara Hospitality (filial de Qatar Investment Authority). Nunca son neutras las preferencias de Laporta. El Intercontinental sabe desde hace años que cuando el Barça juega en la capital tiene que disponer de entre 40 y 50 habitaciones, que son las que el club reserva para la estancia de jugadores, técnicos, médicos y otros miembros de la expedición. Para el partido de Champions contra el Atlético , el Barça se descolgó con la insólita demanda de 150 habitaciones, y el hotel tuvo la sensación durante la conversación de que la exageración buscaba la negativa por respuesta para sentirse libre de buscar otro hospedaje más económico. El club, consciente de las peticiones que suele tener en estas eliminatorias de la Champions, anticipó que necesitaría más habitaciones y se curó en salud con la cifra 150. Fuentes de Intercontinental perciben desde hace tiempo que el club está buscando recortar gastos. Estas sospechas se remontan a desplazamientos anteriores. Lo normal era que el Barça encargara al hotel el cátering (bocadillos y lo que sea) para llevar a los vestuarios. Últimamente, el club traía su jamón de casa, envasado, de peor calidad y más barato que el del hotel. En una ocasión el jamón estaba tan pasado, que para no tener que poner al club en evidencia, el hotel preparó los bocadillos con su jamón, sin decir nada ni presentar cargo alguno. Siendo todo esto cierto, el caso es que los jugadores habían comentado que les gustaba más el jamón que les dan en la Ciutat Esportiva, y ante la notoria diferencia de precio, el club decidió traerlo de casa. La decisión sirvió para ahorrar, pero estuvo motivada por la petición del equipo. El enfado de Intercontinental por haber sido abandonado por el Barça tiene fundamento, en tanto que el club ha decidido cambiar de hotel en Madrid. El sábado estuvo en el Eurostars de la torre KPMG, y repetirá para la Champions. Para el partido del Getafe, el 24-25 de abril, tendrá que conformarse con el Hotel Hilton en Barajas, porque Eurostars había sido previamente reservado por el Athletic de Bilbao, que juega aquel fin de semana contra el Real Madrid. El Barça considera que Intercontinental es un buen hotel señorial pero demasiado viejuno, y con unas instalaciones poco actualizadas. Poca luz, techos bajos. Y se siente más cómodo en hoteles nuevos o que hayan sido reformados. El Eurostars no es un invento de última hora: fue ya el hotel del Barça durante la era de Pep en el club. Como en el caso del jamón, el dinero no ha sido el agente provocador del cambio pero la diferencia de precio es notable y el club ha tenido todo en cuenta a la hora de tomar la decisión. Al margen de los descuentos que pueda obtener el Barça, una habitación en el Intercontinental ronda los 400-450 euros. Una habitación en el Eurostars Towers se puede encontrar a partir de los 200-250 y el Hilton de Barajas no pasa de los 125-140 euros.
-
Samir Nasri vuelve a estar en el foco, esta vez lejos del fútbol. La Hacienda francesa investiga al exfutbolista internacional del Sevilla (entre otros clubes) por un presunto delito de fraude fiscal tras detectar una contradicción difícil de justificar: en 2022 declaró residir en Dubái, pero ese mismo año realizó hasta 212 pedidos de comida a domicilio en París . Un rastro cotidiano que ahora se ha convertido en una prueba clave para el fisco. La investigación parte del análisis de sus movimientos y consumos en Francia durante ese ejercicio. Según las autoridades, ese volumen de pedidos —prácticamente uno cada dos días— apunta a una presencia habitual en la capital francesa incompatible con su estatus de residente en el extranjero. La legislación fiscal gala es clara: para tributar fuera del país es necesario acreditar una residencia efectiva, algo que en el caso de Nasri está ahora bajo sospecha. El exjugador, retirado desde 2021 tras una carrera que le llevó por clubes como el Arsenal, el Manchester City o el Sevilla, podría enfrentarse a una sanción millonaria si se confirma el fraude. Las estimaciones apuntan a una posible multa de 5,5 millones de euros , además de la regularización de los impuestos no abonados. El caso se encuentra en fase de instrucción, aunque las evidencias recopiladas han sido suficientes para abrir diligencias formales. Más allá de la investigación, el episodio encaja en una trayectoria marcada por la polémica. Nasri ya fue protagonista durante su etapa en activo por sus enfrentamientos con la prensa francesa y su ausencia en la Eurocopa de 2016, además de la sanción de la UEFA en 2018 tras el conocido episodio de la clínica de Los Ángeles , cuando militaba en el Sevilla. Retirado desde 2021, su nombre ha seguido apareciendo más por cuestiones extradeportivas que por su legado en el campo. Esta vez, por algo tan cotidiano como pedir comida a domicilio.
-
Está semana el Atlético de Madrid en boca de su consejero delegado , ha manifestado su indignación por la roja revisada al azulgrana Gerard Martín. La decisión tomada en origen en el campo por el árbitro principal del Atlético-Barça fue acertada, al mostrar tarjeta roja , pero tras la llamada del VAR el colegiado, equivocadamente, cambió su decisión para mostrar al futbolista visitante la tarjeta amarilla. Utilizo «equivocadamente» ya que en la jornada 25, durante un Betis-Rayo Vallecano y en una jugada muy similar el Comité Técnico de Árbitros (CTA) explicó que este tipo de acciones deben ser castigadas con tarjeta roja y no con amarilla. Por otro lado habrá que dejar claro que cuando el VAR recomiendan al árbitro de campo revisar una acción le debe indicar únicamente y de forma escueta el motivo de la llamada, no le debe detallar su opinión desde la sala de videoarbitraje. El Atlético de Madrid ha alzado la voz porque considera que la opinión del árbitro VAR condicionó la decisión final . Sin embargo, yo opino que es una justificación para hacer saber al colegiado que ha cometido un error. Es una buena oportunidad para aclararlo. Minuto 45+2: Conducción de Lamine Yamal. Nico intenta intenta quitarle el balón tirándose al suelo y le derriba cuando el azulgrana iba a internarse en el área por una esquina. El árbitro le muestra amarilla al rojiblanco ya que considera la acción de Lamine ataque prometedor, pero el VAR le llama y cambia su decisión a tarjeta roja al ser una ocasión manifiesta de gol. Minuto 46: Gerard Martín despeja un balón que está en disputa entre él y Almada, pero después del golpear al esférico impacta con sus tacos en la tibia del adversario. El árbitro le muestra roja pero el VAR le llama y, después de revisar la acción, cambia su decisión a tarjeta amarilla. Para mí no debería haber participado el VAR ya que no es un error obvio, claro y manifiesto. Creo que la acción es merecedora de expulsión porque el contacto se produce con fuerza excesiva, por encima del tobillo y con riesgo de lesión. Minuto 25: Gudelj pide penalti por un agarrón de Fonseca que le impidió rematar. Hernández Hernández y el VAR sin embargo no lo consideraron suficiente para decretar ese castigo. Acertaron, pero arriesgó mucho en su acción el defensa. Minuto 38: Pase en defensa hacia Nianzou que se despista, le roba el balón Fede Viñas y el jugador le derriba. El árbitro le muestra la tarjeta roja por ocasión manifiesta de gol al considerar que se encuentra en zona DOGSO, con posesión de balón y sin que ningún otro defensor pueda llegar a la ayuda defensiva. Minuto 79: Pena máxima sancionada por acción de de Tenaglia sobre Víctor Muñoz, al entrar por detrás y zancadillearle. Acierto. Minuto 87: Toni Martínez tira a portería y una vez que sale el balón Catena, que llega tarde, le pisa. Como la acción en sí es temeraria es merecedora de amarilla, y al estar el balón en juego se debe sancionar penalti. El árbitro inicialmente no lo hace, pero el VAR le llama y rectifica. Minuto 23: En una acción muy similar a la vivida durante el Atlético-Barça del Metropolitano, el local Unai Núñez, de forma fortuita, pisa el tobillo de Hugo Álvarez. La acción no fue merecedora de amonestación. Creo que no merece ni tarjeta amarilla e incluso tampoco que se señalase falta.
-
No tuvo suerte ni una noche afortunada Busquets Ferrer, árbitro del encuentro de Liga entre Atlético y Barcelona jugado este sábado e el estadio Metropolitano. En las dos jugadas polémicas del partido se equivocó. La primera fue corregida por el VAR; la segunda, fue precisamente el VAR quien el llevó a adoptar la decisión incorrecta. Minuto 45+2 : En una conducción hacia el área contraria de Lamine Yamal, Nico intenta quitarle el balón tirándose al suelo. El defensa rojiblanco derriba al atacante azulgrana cuando estaba a punto de internarse en el área por un lateral. El árbitro le muestra tarjeta amarilla, ya que considera que era un ataque prometedor. Era la segunda amarilla y le expulsa. Sin embargo, el VAR le llama, acude al monitor, revisa la acción y cambia su decisión a tarjeta roja directa. Error del colegiado y acierto del VAR, toda vez que se trata de una ocasión manifiesta de gol. Minuto 46 : Gerard Martin despeja un balón que está en disputa entre él y Almada. Después de golpear la pelota, impacta con los tacos de su bota izquierda en la tibia del adversario. El árbitro, con buen criterio, le muestra tarjeta roja. Pero recibe una nueva llamada desde el VAR y, después de revisar la acción y siguiendo las sugerencias que le transmiten desde la sala de videoarbitraje, cambia su decisión. Anula la tarjeta roja y saca del bolsillo la amarilla. El VAR no debería haber participado en este lance pues no se se trata de un error obvio, claro ni manifiesto del colegiado. Y creo que es roja porque el contacto se produce con fuerza excesiva, por encima del tobillo y con riesgo de lesión